Lou Andreas Salomé, Nietzsche y Paul Reé

Lou Andreas Salomé, Nietzsche y Paul Reé

Para apoyar la campaña desvaginzativa, es importante exponer el argumento más ilustrativo: Hay mas oferta de hembras humanas que oferta masculina”. Esto nos lleva a consideraciones en las cuales el valor (capital) femenino es reducido y conducido hacia el genero masculino, por lo cual, el portador de un considerable porcentaje indispensable para la creación de nuevos individuos de la sociedad adquiera gran valor.
Continuando con la discusión sin mediación (pues las feministas no se adaptan a las explicaciones), observamos investigaciones demográficas que sostienen esta premisa, y que, en la vida cotidiana todos los habitantes de las ciudades observamos pasivamente.
” Sexo: A lo largo de toda la vida existe sobre mortalidad masculina Ocurren más nacimientos de niños que de niñas en una relación de 105 %, o sea 105 varones por cada 100 hembras. El efecto de la mortalidad hace que haya más mujeres que hombres en edades más avanzadas de la vida.
Los factores que favorecen la sobre mortalidad masculina pueden ser factores biológicos como la mayor reserva genética y la resistencia que poseen las mujeres a la enfermedad y muerte. Los factores sociales influyen también. La sociedad ha impuesto históricamente a cada sexo patrones de conducta y realización de actividades diferenciadas lo que ha provocado perfiles de mortalidad distintos para cada sexo, por ejemplo, los hombres desempeñan con frecuencia trabajos más riesgosos físicamente que las mujeres. Por otra parte es conocido que las mujeres muestran mayor responsabilidad por su salud. Las mujeres tienen una esperanza de vida al nacer superior a la de los hombres y alcanzan a vivir en general más años”
http://liscuba.sld.cu/index.php?P=GoTo&ID=173&MF=4
Las observaciones demográficas pasivas obvian la carencia de atractivos sexuales o personales que poseen los machos de la especie Homo sappiens, como es pasivamente observado el atardecer, el amanecer o la cena diaria.
Autor/-a: Carolina Rosales Marticorena
El discurso del horror a Internet se ha convertido en obsoleto e incluso necio. Investigaciones bastante serias como las que han hecho el propio Castells (La era de la información I, II y III; La Galaxia Internet) y trabajos como el de Jeff Cole (University of Southern California) para el World Internet Survey, prueban feacientemente que Internet no aisla ni aliena, sino que incrementa la sociabilidad y la actividad de las personas en todas las dimensiones de la vida (Castells, 2007, p.1).
De allí que el internauta activo de hoy esté muy lejos de ser un freak solitario, antisocial, tímido o depresivo, que por ser incapaz de establecer relaciones sociales normales, se refugia en la red. Muy al contrario, es un personaje sin alteraciones psicológicas graves o preocupantes, es un ciudadano cosmopolita y de vanguardia; sociable y autónomo, con iniciativa profesional, ciudadana y política. Otra cosa es que, como en el universo social presencial, exista también en la red de redes criminales, hackers, crackers, pedófilos y todo tipo de gente de mal vivir.
El perfil de un online dater o persona que busca pareja a través de Internet, es el de un individuo bastante normal, incluso diríamos “común y corriente”. Suele ser por lo general hombre, soltero o divorciado, empleado en alguna organización y urbano. (Brym, Lenton, 2001, p.3) Ahora bien, si hablamos de los que más utilizan este tipo de servicios para encontrar una pareja con la que casarse, sabemos que éstos son solteros, viudos o divorciados y tienen 30 años o más. (Brym, Lenton, 2001, p.20).
Dos de las características de los online daters que resultan más interesantes son el hecho que sean sociables y el hecho que estén en Internet buscando relaciones a largo plazo. Estas dos características dan buena fe de que no se trata, de ningún modo, de “desadaptados sociales”.
El caso de Canadá es un caso paradigmático cuando se trata de la “sociabilidad” de los que buscan pareja en Internet. Los canadienses que buscan pareja a través de Internet son efectivamente sociables fuera de Internet: 24% pertenece a clubes, 82% visita a sus familiares o parientes cuando menos una vez al mes y 53% sale con otros a disfrutar de actividades recreacionales más de una vez a la semana (Brym, Lenton, 2001, p.3)
Por otra parte, en relación a la búsqueda de relaciones a largo plazo en Internet sabemos que la mayoría de las personas usa los servicios de búsqueda de pareja a través de Internet principalmente para establecer relaciones a largo plazo y no para flirtear en línea, encontrar esposo/esposa o encontrar sexo. (Brym, Lenton, 2001, p.3).
Algunos datos al respecto, sobre los canadienses que buscan pareja en Internet y han contactado a otras personas que hacen lo mismo son que el 60% formó al menos una relación larga, (…) y que el 3% de los mismos conoció a alguien con quien eventualmente se casó. (Brym, Lenton, 2001, p.3).
Referencias
Brym R. J., Lenton R. L., (2001). Love Online: A Report on Digital Dating in Canada. (En Línea). Disponible http://www.nelson.com/nelson/harcourt/sociology/newsociety3e/loveonline.pdf.
Castells, Manuel. (2007). Los mitos de Internet. (En línea). Disponible en www.cibersociedad.net
FUENTE: http://www.cibersociedad.net/recursos/art_div.php?id=313